Marketing con promesa clara y embudo medible
Define público prioritario, propuesta concreta y dos canales principales. Mide costo por adquisición, tasa de conversión y repetición. Planifica experimentos pequeños, duración fija y criterio de éxito. Cierra lo que no funciona rápido. Mantén la voz consistente, desde anuncios hasta atención, y conecta campañas con ganancias reales, no solo alcance.